La importancia de los condicionantes externos

Artículo publicado por D. José Carlos Francisco en la Gaveta Económica en el número de Noviembre de 2015.

Hace unos días, un alto funcionario del Gobierno de Canarias y un empresario, me preguntaron sobre mi visión del futuro a corto y medio plazo de la economía de Canarias. Mi respuesta les sorprendió sobremanera, básicamente porque el análisis estaba basado en circunstancias y hechos que no ocurren en nuestras islas. Les dije que buena parte de nuestro devenir económico, dependía del referéndum el próximo año en Reino Unido, sobre la permanencia o abandono de la Unión Europea, de la situación geopolítica en Túnez y Egipto, del tipo de cambio dólar-euro y euro-libra, de los tipos de interés en Europa y América; es decir de los movimientos de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo y por supuesto, de los precios del petróleo. Para rematar su sorpresa, les comenté que había que estar atentos a las consecuencias de las migraciones en la UE y también a la inmigración económica a las islas, e incluso al “Tratado comercial y de inversiones entre la U.E y EE.UU.”

Me explicaré. Si se consuma el “Brexit”, una primera consecuencia podría ser que los requisitos aduaneros (hoy inexistentes) para los británicos que entran en las islas se burocratizaran más y eso afecta al 30% de nuestros turistas.

Túnez y Egipto son dos competidores de Canarias, que cuentan con tradición y moderna infraestructura turística, pero que la  grave inestabilidad de la zona está penalizando sobremanera, hasta el punto que Inglaterra canceló sus vuelos. En 2011, en Corporación 5, estimamos que los problemas del Magreb habían provocado un incremento de 550.000 visitantes en las islas en aquel año. No es descabellado pensar, que el recrudecimiento de la violencia en los dos países citados, mejoren las expectativas para finales de 2015 y por supuesto 2016 en nuestro archipiélago.

El tipo de cambio Dólar/Euro es muy importante para el coste de las importaciones en las islas, en particular petróleo, pero en la medida que el Dólar continúe fuerte, hecho más que posible si la Reserva Federal aumenta los tipos de interés y Europa no, nuestros competidores en la temporada de invierno (Caribe) perderán fuelle respecto a Canarias. Pensemos que en los últimos dos años hemos ganado un 8% de competitividad respecto al Dólar y un 14% en relación a la libra esterlina, por la devaluación relativa del Euro.

Los tipos de interés históricamente bajos y los precios del petróleo (50% de descenso en dos años) son viento en cola que empuja la economía canaria, muy dependiente de producción energética con derivados fósiles, coste del transporte de mercancías y personas, y de la financiación bancaria.

Los efectos de las migraciones y del Tratado U.E- EE.UU., aún en negociación los trataré en otro artículo.

En definitiva y contrariamente a lo que piensan los “ombligüistas”, un sistema de inteligencia económica en las islas debe estar especialmente atento a lo que va a ocurrir fuera, para después tomar decisiones internas acordes con las nuevas circunstancias. Esas decisiones internas tienen que ver con la educación, la formación, la innovación, la desregulación y la simplificación de las normas, especialmente del territorio y del medio ambiente.