Tendencia a la baja

Artículo publicado por José Alberto León Alonso en El Día el 07/02/16.

Los desempleados inscritos en Canarias en el INEM en el mes de enero de 2016 ascendieron a 245.984 personas, con una disminución de 1.545 personas respecto al mes anterior y de 13.759 personas respecto a enero de 2015. Pese a la importancia mediática que erróneamente se le concede, la estadística de paro registrado no es demasiado relevante para el análisis de coyuntura económica, ya que en la práctica no todos los que demandan trabajo se registran en las oficinas de empleo, pues las agencias públicas de empleo apenas participan en la colocación de desempleados, ni todos los inscritos buscan activamente empleo, pues algunos trabajan en la economía sumergida y otros buscan otra serie de beneficios sociales que obligan a la inscripción. El nivel de desempleo real lo mide la Encuesta de Población Activa que, en el cuarto trimestre de 2015, señalaba que ascendía a 297.100 parados, unas 51.000 personas más que las cifras de paro registrado.

La variación en el número de afiliados a la Seguridad Social sí que es relevante para constatar la evolución de nuestro mercado de trabajo. El número de afiliados en el mes de enero de 2016 en Canarias se redujo en 6.245 personas en comparación con el mes anterior, y en 23.942 personas si se compara con el mes de enero de 2015, alcanzando la cifra de 708.832 afiliados. Es un dato negativo, aunque este mes siempre se reduce la afiliación a causa de la finalización de la campaña navideña. Los dos primeros trimestres del año son tradicionalmente negativos para el empleo en Canarias, así que es probable que enero no sea el único mes del primer semestre en el que se reduzca el número de afiliados a la Seguridad Social.

Para evitar los efectos estacionales lo mejor es recurrir a las comparaciones interanuales, esto es, con el mismo mes del año anterior. Si así lo hacemos, se observa que la tasa de crecimiento interanual en el número de afiliados a la seguridad social en nuestro archipiélago asciende al 3,50%, y que comienza a decaer desde el pico alcanzado en mayo (4,51%) hasta la actual, aunque sigue siendo una tasa de creación de empleo superior a la española (3,19%), que se mantiene estable. Esta senda decreciente es visible en el gráfico trimestral que acompaña estas líneas. 

En el conjunto de España, los cotizantes a la Seguridad Social se han reducido en 204.043 personas en enero. En ese mes los afiliados a la Seguridad Social ascendieron a 17.104.357, un 3,19% más que en enero de 2015. En términos desestacionalizados, los que eliminan las distorsiones del calendario laboral, los inscritos en la Seguridad Social aumentan en 24.600 personas respecto al mes anterior. Enero es un mes estacionalmente malo para el empleo y la economía a nivel nacional, y viene precedido de un mes excepcionalmente bueno como fue el de diciembre así que el hecho de que aun así crezcan los afiliados en términos desestacionalizados es una buena noticia. 

Con esporádicos datos negativos, parece que el ritmo de creación de empleo se estabiliza entre el 3,16% y el 3,19% interanual, pues ya son seis meses consecutivos en los que la afiliación a la Seguridad se incrementa entre esos porcentajes, que no son malos. En enero la tasa de crecimiento interanual crece en la industria, donde pasa de un 2,8% a un 3,0%, y en la agricultura, 3,8% en lugar de 1,6%. Sin embargo cae en la construcción, del  3,7% al 3,3%, y en los servicios del 3,3% al 3,2%. Mientras el empleo no deja de incrementar su tasa de crecimiento en la industria, fruto de la competitividad internacional ganada como resultado de las reformas en el mercado laboral, el empleo en los servicios se va desacelerando progresivamente desde el 3,8% de marzo de 2015 hasta el 3,2% actual, lo que, dado el enorme peso de los servicios en la economía española, parece señalar una reducción progresiva en la tasa de crecimiento. Con estos datos, la Seguridad Social ha ganado 529.045 cotizantes en los últimos doce meses. 

El año 2016 se comportará peor por el agotamiento de las principales medidas de estímulo. Los positivos efectos exteriores (bajo precio del petróleo y estímulos monetarios del banco Central Europeo) tenderán a debilitarse a medida que vayan pasando los trimestres en ausencia de reformas económicas o nuevos estímulos procedentes del exterior. Las expectativas futuras de inversores y consumidores se están enfriando rápidamente, y el bloqueo político tiene paralizada la inversión, lo que se traducirá en menores tasas de crecimiento y empleo a partir del verano. De ahí que se espere una pendiente a la baja tanto en ambas variables. El impacto de la incertidumbre política en España en el crecimiento se estima en unos 0,3 p.p. si se forma gobierno en marzo o abril o en el doble si se convocan nuevas elecciones, y los empleos que no se generarán por este motivo oscilarán entre 50-100.000. Nuestras estimaciones para el año 2016 se reducen hasta una tasa de crecimiento de la economía canaria y española en torno al 2,5% y la creación de unos 350.000 empleos en toda España y cerca de 20.000 en Canarias. Menos aún de producirse nuevos shocks exteriores o un bloqueo político permanente en nuestro país. La economía tiende a la baja.