¿FONDOS INDEXADOS O ETF?

Artículo publicado por José Alberto León Alonso en Diario de Avisos el 18/05/14.

Ya he mencionado en varias ocasiones que, para un pequeño inversor, la mejor forma de ahorro es invertir en acciones ligadas a un índice bursátil (lo que en la jerga se conoce como “fondos indexados” o “de gestión pasiva”). Este método de inversión se deduce de la Hipótesis de los Mercados Eficientes (en inglés Efficient Market Hypothesis, EMH), establecida por Eugene Fama, que le sirvió para ser galardonado con el Premio Nobel del pasado año.

De acuerdo con Fama, los precios de las acciones recogen toda la información disponible, y toda nueva información se refleja en los precios de forma inmediata, de modo que éstos siguen una evolución errática e impredecible. El corolario de esta teoría es que la mejor forma de invertir en bolsa es hacerlo en fondos indexados, que replican un índice bursátil y diversifican el riesgo, y no en supuestos gestores profesionales, porque no se puede superar al mercado ya que no hay previsiones fiables.  Esta hipótesis la confirma (entre otros) el trabajo que, en 2006, Nitzsche, Cuthbertson y O’Sullivan realizaron recopilando la bibliografía existente sobre la rentabilidad de los fondos de inversión en Estados Unidos e Inglaterra. De su análisis concluyeron que menos de un 5% de los fondos de inversión en renta variable tenían una rentabilidad superior a los índices bursátiles, y que no parecía que la gestión activa mejorase la rentabilidad de los fondos. Así que el corolario de la teoría de Fama, “invierte en fondos indexados”, parece una buena recomendación para el pequeño inversor, pues pocos gestores de dinero consiguen vencer al mercado y cobran unos suculentos honorarios por ello. Es cierto que, aunque son pocos los que baten al mercado de forma consistente, es evidente que hay personas con una habilidad especial para ello. Lo que sucede es que esas personas se dedican a grandes patrimonios, y no al pequeño ahorrador. Warren Buffett, una de esas pocas personas con habilidad para las inversiones, lo que lo ha convertido en multimillonario, dijo una vez que “cuando el inversor ignorante reconoce sus limitaciones, y actúa en consecuencia indexando sus inversiones, deja de ser un ignorante”. Así que para el pequeño inversor, no hay duda. Diversifique el riesgo replicando los índices bursátiles (IBEX35, Eurostock, DAX, S&P, etc.). Ahora bien, el mercado ofrece dos instrumentos para invertir de esta forma: los fondos de inversión indexados y los ETF (Exchange-Traded Funds). ¿Cuál es la mejor opción?

Los fondos indexados replican un índice, comprando sus valores con las ponderaciones otorgadas, y emulando de esta forma su rendimiento. Los ETF, o fondos cotizados en bolsa, reproducen un determinado índice bursátil pero, a diferencia de los fondos de inversión indexados, cotizan en la bolsa de valores, igual que una acción, y su operativa es igual a la de las acciones, ya que cotizan durante toda la sesión bursátil y tienen la misma fiscalidad.

Ventajas de los ETF:

1. La más importante: Los ETF suelen tener menores comisiones de gestión que los fondos (incluidos los indexados), lo que se traduce en un mayor beneficio para el inversor. Incluso las diferencias mínimas son importantes, pues a largo plazo la acumulación de estas mínimas diferencias se convierten en significativas. El promedio de gasto anual para un fondo de inversión indexado de renta variable está en torno al 1,2%, mientras que en los ETF cobran alrededor de un 0,3%. Por supuesto, tanto en un caso como en otro los hay que cobran más o menos.

2. Operaciones en tiempo real: el inversor de un ETF es capaz de vender al precio que quiere, ya que no tiene que esperar a un precio de cierre como ocurre con los Fondos, y de esta forma puede condicionar su venta (o compra) a un precio mínimo (o máximo). Los fondos de inversión establecen su precio solo una vez por día, y eso significa que uno no sabe realmente a qué precio compra o vende. Si durante la sesión el índice no varía mucho, esta diferencia no será significativa, pero en un día de euforia o debacle bursátil, puede resultar importante.

3. Los fondos necesitan guardar cierta liquidez para hacer frente a las salidas de partícipes, mientras que los ETF no, por lo que en un mercado en alza su rentabilidad será algo mayor. Al contrario, en un mercado bajista su rentabilidad será algo peor.

Ventajas de los fondos indexados:

1. Para comprar y vender un ETF se necesita pagar comisiones al bróker (la que pagaría una acción normal), mientras que la compra y venta de fondos suele ser gratuita. Esto hace menos atrayente invertir pequeños capitales en ETF.

2. Los dividendos de los fondos se reinvierten automáticamente sin coste alguno, alternativa que no ofrecen los ETF. En los ETF es el inversor el que debe reinvertir los dividendos recibidos, incurriendo en los costes de adquisición correspondientes.

3. Los fondos están exentos de tributar cuando reinvierten su patrimonio en otro fondo, lo que no ocurre con los ETF. Así si se deseara, por ejemplo, trasladar el patrimonio invertido en la bolsa americana a la española, si la inversión se hubiese realizado en Fondos se “traspasaría” su valor de un fondo a otro sin tributar nada, mientras que si se hubiese realizado en ETF se debería vender el ETF de la bolsa americana y comprar el de la española, pagando los correspondientes impuestos sobre las ganancias obtenidas.

En resumen, un ETF será más interesante que un fondo convencional si el inversor va a realizar una sola inversión de cierta entidad, y no pequeñas aportaciones periódicas, y piensa mantener el ETF el tiempo suficiente para que el beneficio anual de la menor comisión de gestión compense las mayores comisiones del bróker en la compra y la venta, así como el perjuicio por la no reinversión del dividendo.

Por lo tanto, para quien quiera realizar pequeñas inversiones, o le guste comprar y/o vender con frecuencia (por ejemplo, invertir sus ahorros cada mes), los fondos de inversión indexados son su mejor opción. Por el contrario, para quien piense realizar una sola inversión de cierta entidad y mantenerla durante años, las menores comisiones de un ETF le serán más convenientes. Eso sí, en cualquier caso, de todos los fondos o ETF disponibles para el mismo índice bursátil elija el que tenga menores comisiones.