Termina un año excepcional para el empleo

Artículo publicado por José Alberto León Alonso en El Día el 10/01/16.

Los desempleados inscritos en Canarias en el INEM en el mes de diciembre de 2016 ascendieron a 247.529 personas, con una disminución de 1.110 personas respecto al mes anterior y de 13.153 personas respecto a diciembre de 2014. Pese a la importancia mediática que erróneamente se le concede, la estadística de paro registrado no es demasiado relevante para el análisis de coyuntura económica, ya que en la práctica no todos los que demandan trabajo se registran en las oficinas de empleo, pues las agencias públicas de empleo apenas participan en la colocación de desempleados, ni todos los inscritos buscan activamente empleo, pues algunos trabajan en la economía sumergida y otros buscan otra serie de beneficios sociales que obligan a la inscripción. 

La variación en el número de afiliados a la Seguridad Social sí que es relevante para constatar la evolución de nuestro mercado de trabajo. El número de afiliados en el mes de diciembre de 2015 en Canarias aumentó en 4.549 personas en comparación con el mes anterior, y en 24.597 personas si se compara con el mes de diciembre de 2014, alcanzando la cifra de 715.077 afiliados. Es un dato positivo, aunque este mes es tradicionalmente bueno para el empleo en Canarias, con la temporada alta en el sector turístico y la campaña navideña en el comercio. 

Para evitar los efectos estacionales lo mejor es recurrir a las comparaciones interanuales, esto es, con el mismo mes del año anterior. Si así lo hacemos, se observa que la tasa de crecimiento interanual en el número de afiliados a la seguridad social en nuestro archipiélago asciende al 3,56%, y que la tasa de crecimiento del empleo comienza a decaer desde el pico alcanzado en mayo (4,51%) hasta la actual, aunque sigue siendo una tasa de creación de empleo superior a la española (3,18%), que se mantiene estable. Esta senda decreciente es claramente visible en el gráfico trimestral que acompaña estas líneas. Es muy probable que este decrecimiento en la tasa de crecimiento del empleo se acentúe durante el primer trimestre de 2016, pues la campaña navideña ha sido excepcional y muchos de los empleos creados se perderán tras ella. 

En el conjunto de España, los cotizantes a la Seguridad Social se han incrementado en 85.314 personas en diciembre. En ese mes los afiliados a la Seguridad Social ascendieron a 17.308.400, un 3,18% más que en diciembre de 2014. En términos desestacionalizados, los que eliminan las distorsiones del calendario laboral, los inscritos en la Seguridad Social aumentan en  62.700 personas respecto al mes anterior. Diciembre es un mes estacionalmente malo para el empleo y la economía a nivel nacional, así que el hecho de que aun así crezcan los afiliados es una buena noticia. De hecho, este mes de diciembre ha sido el mejor de toda la serie histórica y de signo positivo por tercer año consecutivo. Nunca, en toda la democracia, excepto en el trienio que va de 2013 a 2015 el número de afiliados a la Seguridad Social había crecido en diciembre. 

Con esporádicos datos negativos, parece que el ritmo de creación de empleo se estabiliza entre el 3,16% y el 3,19% interanual, pues ya son cinco meses consecutivos en los que la afiliación a la Seguridad se incrementa entre esos porcentajes, que no son malos. En diciembre la tasa de crecimiento interanual crece en la industria, donde pasa de un 2,7% a un 2,8%, y en la agricultura, 1,6% en lugar de 1,3%. Se mantiene en un 3,3% los servicios, y se reduce en la construcción, del 4,2% al 3,7%. Con estos datos, la Seguridad Social ha ganado 533.186 cotizantes en los últimos doce meses, su mayor aumento desde 2006. A este ritmo, la década se cerraría con un nivel de afiliación casi al nivel previo a la crisis, pero todo indica que no se volverá a repetir un crecimiento tan elevado del empleo. Termina, pues, un año excepcional para el empleo. 

El avance del PIB y el empleo ha tocado techo. El año 2016 se comportará peor por el agotamiento de las principales medidas de estímulo. Los positivos efectos exteriores (bajo precio del petróleo y estímulos monetarios del banco Central Europeo) tenderán a debilitarse a medida que vayan pasando los trimestres en ausencia de reformas económicas o nuevos estímulos procedentes del exterior. Y el bloqueo político asegura la ausencia de reformas o, aún peor, la reversión de las realizadas. De ahí que se espere una suave pendiente a la baja tanto en el crecimiento como en el empleo. Nuestras estimaciones para el año 2016 auguran un crecimiento de la economía canaria y española en torno al 2,8% y la creación de unos 400.000 empleos en toda España. Menos aún de producirse nuevos shocks exteriores o un bloqueo político permanente en nuestro país.