Expectativas negativas

Artículo publicado por José Alberto León Alonso en El Día el 06/03/16.

Los desempleados inscritos en Canarias en el INEM en el mes de febrero de 2016 ascendieron a 243.632 personas, con una disminución de 2.352 personas respecto al mes anterior y de 15.055 personas respecto a febrero de 2015. Pese a la importancia mediática que erróneamente se le concede, la estadística de paro registrado no es demasiado relevante para el análisis de coyuntura económica, ya que en la práctica no todos los que demandan trabajo se registran en las oficinas de empleo, pues las agencias públicas de empleo apenas participan en la colocación de desempleados, ni todos los inscritos buscan activamente empleo, pues algunos trabajan en la economía sumergida y otros buscan otra serie de beneficios sociales que obligan a la inscripción. El nivel de desempleo real lo mide la Encuesta de Población Activa que, en el cuarto trimestre de 2015, señalaba que ascendía a 297.100 parados, unas 51.000 personas más que las cifras de paro registrado.

La variación en el número de afiliados a la Seguridad Social sí que es relevante para constatar la evolución de nuestro mercado de trabajo. El número de afiliados en el mes de febrero de 2016 en Canarias se incrementó en 3.037 personas en comparación con el mes anterior, y en 24.044 personas si se compara con el mes de febrero de 2015, alcanzando la cifra de 711.869 afiliados. Es un dato en línea con lo esperado, pues en febrero suele aumentar algo el número de afiliados, tal como sucedió en 2014 y 2015.

Para evitar los efectos estacionales lo mejor es recurrir a las comparaciones interanuales, esto es, con el mismo mes del año anterior. Si así lo hacemos, se observa que la tasa de crecimiento interanual en el número de afiliados a la seguridad social en nuestro archipiélago asciende al 3,50%, y que comienza a decaer desde el pico alcanzado en mayo (4,51%) hasta la actual, aunque sigue siendo una tasa de creación de empleo superior a la española (3,19%), que se mantiene estable. Esta senda decreciente es visible en el gráfico trimestral que acompaña estas líneas. 

En el conjunto de España, los cotizantes a la Seguridad Social se han incrementado en 63.355 personas en febrero. En ese mes los afiliados a la Seguridad Social ascendieron a 17.167.712, un 2,97% más que en febrero de 2015. En términos desestacionalizados, los que eliminan las distorsiones del calendario laboral, los inscritos en la Seguridad Social aumentan en 32.500 personas respecto al mes anterior. 

Lo preocupante es que el ritmo de creación de empleo se reduce desde el entorno del 3,15%-3,20% en el que se había estabilizado durante los seis meses anteriores. En febrero la tasa de crecimiento interanual se reduce en todos los sectores, por lo que la desaceleración parece generalizada. Con estos datos, la Seguridad Social ha ganado 495.490 cotizantes en los últimos doce meses. 

Como esperábamos, el año 2016 se va a comportar peor que el 2015 en términos de crecimiento y empleo, y lo peor es que las expectativas de inversores y consumidores se están enfriando rápidamente, y el bloqueo político tiene paralizada la inversión, lo que se traducirá en aún menores tasas de crecimiento y empleo desde el verano. El Índice de Confianza Empresarial Armonizado (ICEA) desciende un 1,3% en España en el primer trimestre de 2016 respecto al cuarto trimestre del año anterior. Se trata del primer descenso de este índice en los últimos tres años. Y el Índice de Confianza de los Consumidores (ICC) ha caído en 12,2 puntos desde diciembre, y las expectativas aún más, 16, 9 puntos en los dos últimos meses. Si tenemos en cuenta que el crecimiento mundial se reduce a ojos vista, con los mercados revueltos y numerosos focos de inestabilidad económica, así como que nos encaminamos a nuevas elecciones y a no tener, con suerte, un gobierno con capacidad ejecutiva hasta el otoño, no resultan extrañas estas expectativas negativas. Y crucemos los dedos para que no suceda nada grave hasta entonces.